El mundo no es para mí

¿Pero por qué? Me preguntaba cada día, era como si el mundo no estubiera hecho para mi, lo había hecho todo más o menos bien, había estudiado, había trabajado, había hecho deporte y me había divertido cuando tocaba divertirse. Pero no, no era esto lo que me habían prometido…lo que yo siempre había soñado era otra cosa, era levantarme cada mañana con aquella sensación como de “estaba deseando que llegara este día”, era no pensar que día de la semana es o que tengo que hacer mañana, era despertarme con la luz del sol e irme a dormir entre el èxtasi de los acordes de la última canción que había escuchado aquella noche. Sin embargo cada año todo se apaga un poco más como si todo el mundo va perdiendo un poquito de su alma, pero como lo hacemos de una manera tan paulatina nadie se da cuenta… pero yo lo veía me lo había prometido mucho antes de madurar, debía vivir la vida como la había soñado en ese momento y así me propuse viajar, pensado: “tiene que haber un mundo, un sitio, un lugar que sea el mio, para mi en este momento…” #viajandosinplanes